Los primeros intentos en la creación de un proceso formativo nos enseñó que la participación en la pastoral juvenil tiene diferentes niveles: hay jóvenes con una incorporación estable, otros con una esporádica y otros con solamente una participación masiva. También es necesario reconocer que los jóvenes tienen una incorporación determinada por el ambiente de pertenencia: algunos se incorporan a una parroquia, otros a movimientos e instituciones, otros se agrupan alrededor de inquietudes comunes que derivan de sus situaciones de vida (universitarios, novios, sectores populares, situaciones criticas). Por eso es necesario idear diferentes procesos de educación en la fe teniendo en cuenta esta diversidad. Pero al mismo tiempo surge la necesidad de tener un marco común de referencia, o plan pastoral, que establezca la identidad de la pastoral juvenil. En nuestra diócesis el plan pastoral se realizó por medio de Asambleas a principios de la década del '90.Los cuatro pilares que hacen que la pastoral juvenil sea integral son la mística, la formación, la misión y la comunión orgánica.