| También descubrimos
que cuando se trabaja con adolescentes es
necesario ayudarlos a unir las propuestas
con los conceptos, capacidades y experiencias
personales. Para eso la formación debe partir
de las preguntas e inquietudes de los jóvenes
y debe concluir en la reelaboración de las
mismas. Pero para eso es necesario iniciar
motivando una puesta en común de y un "ponerle
palabras" a los interrogantes y terminar en
un discernimiento cristiano. En este método
la profundización se va dando gradualmente.Este
método desde y hacia la experiencia ha sido
un gran aporte de la pastoral juvenil chilena
a toda la pastoral juvenil regional. El método
se lo conoce como método experiencial o método
del ISPAJ (el instituto chileno que lo desarrolló).
En nuestra diócesis se han editado fichas
que explican este método. |